Uno de los primeros pasos para crear una web es contratar un hosting. Que no es otra cosa que la empresa que se encarga de que tu web esté disponible para todo Internet.

En este post te cuento lo problemas que puedes encontrarte al contratar un hosting y que pueden suponer un lastre para tu próximo proyecto:

Cuando contratas tu hosting a un caradura

Aún hoy existen pequeñas empresas y profesionales que hacen negocio aprovechándose de la ignorancia de sus clientes. Algunas de sus artimañas son las siguientes:

Dominio no registrado a tu nombre

Cuando compras un dominio (por ejemplo elnombredemiweb.com) lo normal es que quede registrado a tu nombre. Para que no exista equívoco acerca de quién es el propietario y poder utilizarlo a tu antojo.

Sin embargo, existen empresas que registran el dominio del cliente a su propio nombre. Por lo que se reservan la posibilidad de “secuestrar” tu dominio y pedir un “rescate” muy caro.

Trabas para cambiar de hosting

Un caso parecido de secuestro, es el que sucede cuando quieres cambiar de proveedor de hosting y este pone todo tipo de trabas para hacerlo.

Es posible que hayas contratado tu hosting por varios años sin saberlo o que te pidan hacer varios trámites burocráticos como si estuvieras tratando con la administración del estado.

Precios desorbitados

Aún hoy existen empresas que apoyándose en la ignorancia de algunos clientes, consiguen venderles servicios de alojamiento web a precios totalmente fuera del mercado.

Por poner algunos ejemplos que he visto recientemente:

  • Servicio de correo electrónico básico y dominio por 400€ / año, cuando el precio de mercado puede rondar los 40€ /año
  • Servicio de hosting básico por 3000€ / año para un servicio que suele costar unos 100€ /año

Cuando contratas un Hosting sospechosamente barato o gratis

Si algo es sospechosamente barato o incluso gratis es por alguna razón. En el mundo del hosting suele deberse a alguna de las siguientes razones:

Espacio y tráfico insuficientes

Casi todas las empresas suelen ofrecer un plan de hosting básico muy limitado. Puede ser suficiente para un proyecto que empieza, sin embargo fíjate si los planes superiores no dan un gran salto de precio.

En caso contrario, cuando tu web empiece a recibir mucho tráfico te tocará hacer una migración a otro hosting mejor.

Falta de velocidad

Contratar un hosting barato es siempre una mala idea. Tu web funcionará mucho más lenta que una que esté alojada en un hosting de calidad. El resultado es que tus visitas se irán para no volver, cansados de esperar a que tu web cargue.

Caídas del servidor

Todas las empresas de hosting tienen caídas del servicio. Ya sea por fallos a nivel de hardware, o por alguna actualización de software que causa algún error.

El problema es que en las empresas más baratas esas caídas pueden durar varias horas. Esto puede afectar seriamente al posicionamiento de tu web en Google y a la reputación frente a tus usuarios.

Servicio técnico lamentable

Ninguna empresa que te cobre menos de 70€ / año va a darte un soporte técnico rápido y de calidad. Con un hosting barato tendrás que esperar horas hasta que te respondan y posiblemente el personal no esté suficientemente preparado.

Mi recomendación

Si quieres saber que hosting recomiendo a mis clientes, echa un vistazo a mi comparativa:

Mejores hosting para un blog con WordPress

 

¿Ya te has cansado de los hosting baratos?¿Cual ha sido tu peor experiencia con una empresa de hosting? deja un mensaje en los comentarios 😉


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